El ciclo de vida del koala

La temporada de cría de los koalas es aproximadamente de septiembre a marzo. Este es un período de alta actividad, y los machos incrementan el nivel de sus sonidos y rugen con más frecuencia. Es también en este momento cuando la joven cría del año anterior se separa de su madre.

En los lugares donde los koalas viven cerca de asentamientos urbanos o carreteras importantes, este período supone un mayor trabajo para los cuidadores de koalas, dado que ellos cruzan los caminos repletos de automóviles y perros, generándoles un nivel de stress que incide en una mayor probabilidad de enfermedades.


P. Schouten, in: 'Koalas, the little Australians we'd all hate to lose' Bill Phillips AGPS

Las hembras comienzan a tener cría a los tres o cuatro años de edad, y normalmente tienen un solo hijo por año. No obstante, no todas las hembras de una población llegan a tener una cría por año. Algunas lo hacen cada dos o tres años, dependiendo de factores tales como la edad de la hembra o la calidad del hábitat. Como la vida media de una hembra es de unos doce años, esto significa que cada una puede producir sólo 5 o 6 crías durante toda su vida.

Luego de la concepción, hay un lapso de 35 días antes del nacimiento del nuevo bebé, que es llamado "joey" (se pronuncia "youi" en inglés). El pequeño no tiene más de 2 centímetros de longitud, pesa menos de 1 gramo, y se parece más a un poroto color rosa, completamente pelado, ciego y sin orejas.

El joey avanza desde el canal de nacimiento hacia la bolsa materna sin ayuda alguna, valiéndose de sus ya bien desarrollados sentidos del olfato y del tacto, sus fuertes brazos con garras y un sentido innato de la dirección. Una vez alcanzada la seguridad de la bolsa, se aferra a uno de los dos pezones de la madre, que se hincha hasta llenar su boca. Esto evita que el joey sea arrancado de su fuente de alimento. La madre contrae su fuerte músculo esfínter en la bolsa, para impedir que el bebé se caiga de ella.

El joven koala se alimenta únicamente de leche materna durante los primeros seis meses y permanece en la bolsa durante todo ese tiempo, mientras desarrolla ojos, orejas, pelo, etc. A las 22 semanas sus ojos se abren y comienza a espiar hacia fuera de la bolsa. Entre las semanas 22 y 30 comienza a alimentarse de una sustancia llamada "papilla" producida por la madre aparte de la leche. La Papilla es expelida por el ano, y tiene una consistencia blanda y mucosa. Esto permite comenzar la transición de alimento desde la leche a las hojas de eucalipto, del mismo modo que el ser humano alimenta a su bebé con papilla antes de que comience a consumir alimentos sólidos. Con esta papilla, la madre le transfiere los microorganismos presentes en su aparato digestivo, que son esenciales para la digestión de las hojas, y son además ricas en proteínas.

El joey asoma su cabeza por la apertura de la bolsa en el centro del abdomen de su madre para alcanzar la papilla, estirando la abertura de la bolsa hacia atrás. Es por ésto que a veces se escucha decir que los koalas tienen la bolsa con la abertura hacia atrás, aunque esto no sea estrictamente cierto.

El bebé se alimenta con la papilla en forma regular, y a medida que crece emerge totalmente de la bolsa y se aferra al vientre de la madre para seguir alimentándose. Eventualmente empieza a alimentarse de algunas hojas frescas, a medida que comienza a subirse al lomo de su madre. El joven koala continúa tomando leche hasta cumplir el primer año, pero pronto ya no cabe en la bolsa, y entonces el pezón de la madre se alarga hasta asomar hacia afuera. Continúa con ella hasta que el próximo joey hace su aparición fuera de la bolsa . Es entonces el momento de abandonar la madre para encontrar un hogar propio. Si una hembra no se reproduce cada año, el joey permanece con la madre por más tiempo, y tiene más chances de sobrevivir cuando la abandone.

Generalmente las hembras viven más que los machos, porque éstos frecuentemente se lastiman durante las peleas y además tienden a viajar mayores distancias con el consiguiente incremento en el riesgo de ser atropellados por un auto o atacados por un perro. También, porque frecuentemente ocupan hábitats más desfavorables. Considerar la vida media de un koala tomando el promedio puede ser engañoso porque algunos sobreviven apenas unas semanas o meses, mientras que otros llegan a edades muy avanzadas. Los que viven en zonas tranquilas tienen mayor expectativa de vida que los que se encuentran cerca de centros poblados. Algunas estimaciones fijan la vida media de un koala en estado salvaje en unos 10 años, pero para los que están cerca de carreteras o zonas habitadas, la cifra se acerca a los 2 o 3 años.


¡Sí. Los bebés koalas también son joeys!

¡Los bebés de canguro no son los únicos joeys!. De hecho, todas las crías de marsupiales se llaman joeys; se dice: joey koala, joey possum. Los bebés marsupiales tienen una vida muy interesante, desde el momento en que nacen hasta que abandonan a su madre para buscar su propia vida dentro de los bosques australianos.

LOS JOEYS KOALAS COMIENZAN SU VIDA CON UN ASOMBROSO VIAJE . . . .

Un koala nace
Cuando su madre da a luz, el pequeño joey viaja hacia la bolsa por sus propios medios, sin ayuda alguna. Una de las cosas más asombrosas es que el joey koala es ciego al nacer, y cuenta únicamente con sus bien desarrollados sentidos del tacto y olfato y con fuertes brazos con garras que le ayudan a alcanzar la bolsa.

¿Un poroto?
El nuevo joey pesa menos de un gramo y se parece más a un poroto color rosa. Tiene unos 2 cm de longitud, es ciego y pelado, y se ve muy diferente del manojo peludo y esponjoso en que se convierte más tarde. Una vez alcanzada la seguridad de la bolsa, se aferra a uno de los dos pezones de la madre, que se hincha hasta llenar su boca. Al pequeño joey le lleva varios meses crecer y desarrollarse, alimentándose sólo de la leche materna, hasta mostrar su cara al mundo por primera vez.

¡Otra cosa asombrosa en la vida de un joey koala!
Cuando el joey tiene de 6 a 7 meses de vida está listo para el destete y el comienzo de la alimentación basada en hojas de eucalipto. Para lograrlo, la madre le pasa desde su estómago los microorganismos necesarios para poder digerir las hojas. Ella produce una sustancia llamada "papilla", que es una forma especial de heces (o koala poo). A diferencia del excremento normal, que es duro y seco, la papilla tiene una consistencia blanda y mucosa.

La vida fuera de la bolsa
Apenas empieza a comer hojas de eucalipto, el joven koala crece mucho más rápido, y a medida que se hace grande y fuerte se vuelve más aventurero. Al principio, el joven se abraza al vientre de su madre buscando su calor y abrigo, aunque a veces también se aferra a la espalda. Eventualmente, comienza a hacer algunos recorridos cortos a cierta distancia.

¡Y ya creció!
A partir de los 12 meses, el joey koala abandona su madre y busca su propio hogar. Este es el momento en que su vida se hace más dura, porque debe encontrar un territorio para hacerlo propio; algún lugar con árboles adecuados, con hojas sabrosas y cerca de otros koalas. Y con un poco de suerte, que esté lejos de amenazas tales como destrucción del hábitat, autos y perros. La Fundación australiana del koala estima que al menos 4000 koalas mueren cada año atropellados por autos o atacados por perros. La destrucción de su hábitat es además una gran amenaza para la supervivencia en el largo plazo.